Durante 2025, DeepSeek se convirtió en uno de los nombres más llamativos del mercado de la inteligencia artificial. Su crecimiento resulta especialmente interesante en mercados donde los grandes proveedores occidentales tienen una presencia más limitada o donde existen mayores barreras para acceder a determinadas herramientas.

El informe Global AI Adoption in 2025, elaborado por el AI Economy Institute de Microsoft, señala que DeepSeek consiguió una adopción especialmente elevada en China, Rusia, Irán, Cuba, Bielorrusia y diferentes países africanos. El propio informe relaciona este crecimiento con dos características muy concretas: un modelo publicado bajo licencia MIT y un chatbot gratuito disponible en web y móvil.

Y aquí aparece una lección interesante para cualquier marca.

No siempre gana quien hace más ruido. A veces gana quien elimina más barreras.

El contexto de DeepSeek: cuando acceder es parte del producto

El lanzamiento de DeepSeek en enero de 2025 sorprendió al sector tecnológico y convirtió a la compañía china en uno de los protagonistas de la carrera por la inteligencia artificial.

Sin embargo, su historia no se explica únicamente por la capacidad de sus modelos.

Una parte importante de su estrategia ha sido reducir las barreras de entrada.

El informe de Microsoft destaca precisamente esa combinación: código abierto, acceso gratuito y disponibilidad mediante web y dispositivos móviles. Como consecuencia, DeepSeek consiguió hacerse un hueco en mercados donde otras plataformas tenían una menor implantación.

En África, por ejemplo, Microsoft señala que el uso de DeepSeek llegó a ser entre dos y cuatro veces superior al de otras regiones. El informe también apunta a China, Rusia, Irán, Cuba y Bielorrusia como mercados con una adopción especialmente destacada.

Esto cambia ligeramente la pregunta.

No se trata únicamente de qué tecnología es mejor.

También importa qué tecnología resulta más fácil de adoptar.

¿Por qué está creciendo DeepSeek en estos mercados?

Hay varios factores que ayudan a entenderlo.

1. El precio elimina una barrera

Un producto gratuito resulta mucho más fácil de probar.

No necesitas decidir si merece la pena pagar una suscripción. No necesitas justificar el gasto antes de utilizarlo. Simplemente puedes entrar y probar.

Esa primera experiencia es fundamental.

2. La apertura facilita la experimentación

DeepSeek publicó sus modelos bajo una licencia MIT, algo que permite a desarrolladores e investigadores inspeccionar, adaptar y construir sobre ellos.

Para determinados perfiles técnicos, esa apertura puede resultar especialmente atractiva.

3. La disponibilidad también forma parte de la experiencia

Una herramienta puede ser excelente, pero si resulta complicada de conseguir, pagar o utilizar, parte de los usuarios nunca llegará a probarla.

DeepSeek ha reducido varias de esas fricciones mediante su disponibilidad gratuita en web y móvil.

Y esto nos lleva directamente al diseño.

¿Qué podemos aprender de DeepSeek como marcas y diseñadores?

Aquí es donde el caso se vuelve especialmente interesante.

Porque cuando hablamos de diseño solemos pensar en logotipos, colores, tipografías o interfaces.

Pero el diseño también consiste en hacer que algo resulte fácil de entender, utilizar y adoptar.

El diseño estratégico no es decoración

Una buena experiencia empieza mucho antes de que el usuario se fije en los detalles visuales.

Empieza cuando entiende qué puede hacer el producto.

Continúa cuando descubre cómo utilizarlo.

Y termina cuando siente que merece la pena volver.

En ese sentido, el caso de DeepSeek demuestra que la accesibilidad puede formar parte de la estrategia de producto.

Un servicio gratuito, una propuesta clara y un acceso sencillo reducen la fricción inicial.

Y cuanto menor es esa fricción, más fácil resulta que alguien diga:

«Voy a probarlo».

Claridad, experiencia y confianza

No basta con tener una tecnología potente.

Hay que conseguir que las personas entiendan qué pueden hacer con ella.

Esto también ocurre con una marca, una página web o un pequeño comercio.

Si alguien entra en tu web y no entiende qué haces, tienes un problema de comunicación.

Si necesita cinco clics para encontrar un servicio, tienes un problema de experiencia.

Si tu identidad visual transmite una cosa pero tu producto ofrece otra, tienes un problema de coherencia.

Por eso, el diseño no debería limitarse a hacer que algo se vea bien.

Debe reducir la distancia entre lo que una marca quiere comunicar y lo que el usuario realmente entiende.

La accesibilidad puede convertirse en una ventaja competitiva

El caso de DeepSeek también plantea una idea interesante para cualquier negocio.

A veces pensamos que para competir necesitamos añadir más funcionalidades, más efectos, más contenido o más tecnología.

Sin embargo, quizá la ventaja esté justo en lo contrario.

Hacer algo más sencillo.

Eliminar pasos.

Explicar mejor.

Facilitar el acceso.

Reducir el coste de entrada.

En otras palabras, diseñar para que empezar sea fácil.

Eso puede ser tan importante como diseñar para que el producto sea atractivo.

Lo que DeepSeek nos recuerda sobre las marcas

El crecimiento de DeepSeek no demuestra que exista una fórmula universal para ganar usuarios. Tampoco significa que la accesibilidad sea el único factor que explique su adopción.

Pero sí deja varias ideas interesantes sobre la mesa.

La primera: una propuesta de valor clara facilita la adopción.

La segunda: eliminar barreras puede ser una poderosa estrategia de crecimiento.

La tercera: la experiencia de usuario forma parte del producto.

Y la cuarta: una marca no compite únicamente con publicidad. También compite con la facilidad que ofrece.

Microsoft concluye su análisis señalando precisamente que la difusión global de la IA está condicionada por factores de accesibilidad y que los próximos usuarios pueden proceder de comunidades que históricamente han tenido un acceso más limitado a determinadas tecnologías.

Más allá de la tecnología

DeepSeek es un caso tecnológico, pero la lección puede aplicarse a prácticamente cualquier marca.

Puedes tener un producto excelente.

Puedes tener una campaña espectacular.

Puedes invertir muchísimo dinero en comunicación.

Pero si para llegar hasta ti el usuario tiene que superar demasiadas barreras, probablemente buscará otra opción.

Por eso, cuando hablamos de diseño estratégico, no hablamos únicamente de estética.

Hablamos de hacer que una marca sea más clara, más accesible y más fácil de entender.

Porque quizá la mejor forma de conseguir que alguien elija tu marca no sea gritar más fuerte.

Quizá sea ponérselo más fácil.

En Lumazaki entendemos el diseño desde esa perspectiva: no como una capa decorativa que se añade al final, sino como una herramienta para comunicar mejor, construir confianza y facilitar la relación entre una marca y las personas.